El Gobierno de la Ciudad implementó una serie de modificaciones en el tránsito de Caballito y Almagro vinculadas con la puesta en funcionamiento del TramBus T1, el nuevo sistema de transporte eléctrico que promete revolucionar la movilidad porteña. Los cambios, que entraron en vigor el 15 de septiembre, incluyen nuevas manos únicas, modificaciones en cruces de avenidas y restricciones de estacionamiento durante las 24 horas en varias arterias clave.
Entre las principales modificaciones, la Avenida La Plata pasó a tener sentido hacia Rivadavia con prohibición total de estacionamiento, mientras que en la calle Quito el sentido de circulación se extendió hacia Muñiz, con prohibición de detenerse sobre el margen izquierdo debido a la presencia de la ciclovía. La Avenida Rivadavia también experimentó cambios en el tramo comprendido entre Yatay e Hidalgo, donde quedó prohibido estacionar sobre la acera derecha. Las calles Mármol y Pringles se convirtieron en manos únicas, y un tramo de Hipólito Yrigoyen recuperó el doble sentido de circulación.
El TramBus T1 tendrá una traza proyectada de aproximadamente 20 kilómetros, con paradas cada 500 metros que atravesarán ocho barrios porteños: Parque Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Almagro, Caballito, Villa Crespo, Palermo y Nueva Pompeya. El sistema conectará con cinco líneas de subte (A, B, D, E y H) y con estaciones ferroviarias de Palermo, Villa Crespo, Caballito y Sáenz, además de enlazar con distintos corredores de Metrobus.
Las autoridades proyectan que, durante los horarios de mayor demanda, la frecuencia será de un servicio cada cuatro minutos, permitiendo reducir a menos de una hora algunos trayectos urbanos que actualmente pueden superar los 90 minutos. El boleto tendrá un valor integrado con el subte, facilitando las combinaciones entre ambos medios de transporte sin costo adicional para los usuarios.



