Desde la Casa Rosada se informó extraoficialmente que tienen previsto convocar a sesiones extraordinarias, aunque hasta el momento ningún mandatario provincial ha recibido la garantía de que la “ley de leyes” estará incluida en el temario.
El oficialismo volvió a salir victorioso en una jornada en la que sectores de la oposición intentaron rechazar el DNU 846 que habilita al ministro de Economía, Luis Caputo, a reestructurar la deuda en moneda extranjera sin pasar por el Congreso. Al igual que ocurrió la semana pasada, el rol de los gobernadores fue clave para sabotear el quórum.
En la previa de la sesión, comenzó a circular con fuerza el rumor de que el Gobierno finalmente convocaría a sesiones extraordinarias y que no estaba descartada la posibilidad de incluir el proyecto de Presupuesto en el temario.
Ante la consulta, cerca de algunos mandatarios provinciales aseguraron que no hubo ninguna promesa concreta de la Casa Rosada, aunque sí reconocieron que durante los últimos días se sucedieron negociaciones individuales. Esta estrategia le rindió frutos a los libertarios, que nuevamente lograron ausencias clave en los tres bloques que impulsaron la convocatoria para sesionar.
El comunicado que los gobernadores de Juntos por el Cambio difundieron a media tarde confirma la idea de que no hubo promesas concretas. Se comprometieron con el equilibrio fiscal, pero insistieron con los cinco puntos que ya fueron rechazados por la Casa Rosada (deudas con cajas previsionales, coparticipación del impuesto a los combustibles, devolución de los fondos destinados a ARCA, redistribución de los fondos para Aportes del Tesoro Nacional y compensación del Pacto Fiscal de 2017). Se limitaron a redoblar la presión pública para que el Presupuesto sea parte del temario de las sesiones extraordinarias.
En algunos sectores de la oposición se empezó a registrar un cambio de posición: mientras que hace dos meses confiaban en que Milei necesitaba aprobar el Presupuesto para enviar una señal a los mercados internacionales, ahora consideran que esa señal es la intransigencia a la hora de negociar con la oposición. “Ya tendríamos que tener Presupuesto y no hubo ninguna señal negativa en los mercados, porque saben que Milei va a hacer lo que sea para pagar. Es más, la señal negativa podría ser que los gobernadores obtengan muchos de sus reclamos”, explicó un diputado peronista, que cree que el Gobierno no hará ninguna concesión a las provincias si acepta tratar el Presupuesto en extraordinarias.
Curiosamente, es el mismo argumento que esgrimen los libertarios: “La señal es que Milei está en la Presidencia”, había sintetizado cerca de Martín Menem esta semana.



