En una jornada de intensa protesta, gremios universitarios y movimientos sociales se movilizaron este martes en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires para reclamar contra las políticas de ajuste del gobierno nacional y exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Desde temprano, la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) se concentró frente a la Secretaría de Trabajo de la Nación. La organización, que lidera Alejandro Gramajo, reclamó la continuidad y aumento del Salario Social, así como la reactivación de las obras de infraestructura en barrios populares. “El hambre es un crimen y el tejido comunitario de nuestros barrios se defiende”, expresaron en un comunicado. La protesta se enmarcó en una Jornada Nacional de Protesta que incluyó asambleas en todo el país.
Simultáneamente, el Frente Sindical Universitario convocó a una clase pública frente a la Corte Suprema, en Tribunales. La medida buscó visibilizar la grave situación presupuestaria y salarial que atraviesan las universidades nacionales y exigir el pleno cumplimiento de la ley sancionada por el Congreso. Pablo Perazzi, secretario general de FEDUBA, declaró: “La universidad pública no puede seguir esperando. El ajuste avanza todos los días, pero también crece la decisión de la comunidad universitaria de defender una de las principales conquistas sociales de la Argentina”.
Por otra parte, las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA y CTA Autónoma) se movilizaron hacia Plaza de Mayo, en el marco del cierre de la “Semana de ayuno para el despertar de las conciencias” organizada por la Mesa Ecuménica por la Democracia. Las centrales gremiales exigieron la derogación de la Ley de Modernización Laboral, aumento de salarios y jubilaciones, y el rechazo a los recortes en salud y educación.
Las protestas ocurren en un contexto de negociaciones trabadas entre el gobierno y las universidades. Si bien el Ejecutivo ofreció una recomposición salarial del 24,3%, la comunidad universitaria exige la plena ejecución de la ley vigente. Ante la falta de acuerdo, gremios docentes anunciaron un paro de una semana completa del 16 al 20 de junio, profundizando el plan de lucha.



